Una reciente Sentencia del Tribunal de Los Angeles ha condenado a cuatro años de prisión a Ira Isaacs, de 61 años de edad, por elaborar un video coprófago, que exponía como dos mujeres compartían una enorme copa de heces recién elaboradas.
Se mire como se mire, la escatología y el bestialismo son perversiones y abusos extremos.
Es verdad que en “Julieta” de De Sade, De Saint-Ange se hace defecar en la boca proclamando que era delicioso. Incluso Salvador Dalí afirmó que: “Se ama íntegramente cuando se está dispuesto a comer la mierda de la mujer amada”, pero muy distinto es el mal gusto con escenas humillantes para quien las protagoniza y vomitivas para quien lo ve.
Lo curioso es que el Director condenado confesó a la policía que vendía mas de 1000 vídeos mensuales antes de su detención, y que su video ha sido de los mas vistos y comentados de la historia de la red. Así, en el video “2 Girls 1 Cup” (“Dos chicas y una copa”) se muestra a una mujer que defeca en una copa y se la entrega a otra, quien a su vez toma el contenido, lo vomita y comienza a besar a la primera protagonista; además incluyó un video exponiendo sexo de una mujer con animales.
Se ve que la primera enmienda y la libertad de expresión artística tienen sus límites. El Jurado considero que tal grabación no tiene “valor literario, artístico, político o científico”. No deja de ser curioso que la condena tenga lugar en California, precisamente el paraíso de la pornografía y de mayores cotas de libertad sobre lo que se entiende por arte, sexo y la mezcla de los dos. La noticia.
Quizás la cárcel no sea la solución para la desviación del autor que considera que hace arte de schock, pero me pregunto si al igual que en la La Naranja Mecánica, podría condenársele a visionar su propia película una y otra vez hasta que comprendiese en la propia carne la repugnancia de su “arte”.









